
sin electricidad II
Cargado originalmente por Ors_in_bw
18-04-2008I-Biz
Voltios y bites
por Juan Pablo Dalmasso, Córdoba
En Santiago, Leonardo Covalschi, gerente general de Synapsis, la consultora informática de Enersis, puede dar fe de que vivimos tiempos de convergencia. Es el encargado del Grupo Endesa en América Latina de probar que la red eléctrica, además de voltios, transporte una gran cantidad de bites. “Hace tres años que aplicamos las tecnologías de PLC (Power Line Communications) para el desarrollo de redes inteligentes y su potencial es enorme: con un pequeño ancho de banda podemos tener un control en tiempo real de consumos de electricidad, cuentas y el estado de la red para 200.000 usuarios de Chilectra (la distribuidora de Enersis)”, explica Covalschi. “Hoy ya ensayamos trasmisiones de 200 Mbs para ofrecer valor agregado a nuestros clientes”. Y es que esos 200 Mbs por el tendido eléctrico –aunque Enersis niegue que sea la intención– pueden provocar una descarga de alta tensón para el mercado de las telecomunicaciones.
Por las características de la tecnología PLC, su promesa cae de madura: el desarrollo de servicios de triple play u otros de valor agregado sobre las redes eléctricas, las de mayor penetración del continente. La enumeración rápida de sus promotores incluye ciudades WiFi, televigilancia, control de tráfico o todo tipo de control, “a costos realmente efectivos”, acota desde Londres Donall Pollack, secretario de la Universal Powerline Association, una de las entidades que buscan fijar los estándares para el servicio. “Sobre todo en zonas de baja densidad telefónica, como ocurre a menudo en América Latina”, observa.
Con tanta virtud no es de extrañar que los analistas le avizoren un futuro explosivo. Para la británica Telecom Trends International, el PLC o BPL (Broadband Power Lines) se encuentra en un punto de despegue geométrico. Según sus previsiones, el mercado mundial pasará de una facturación mundial de US$ 500 millones durante 2007 para rondar los US$ 4.400 millones en 2011. A tono con los datos junto al Grupo Endesa y sus 12 millones de clientes en la región, las iniciativas se multiplican eléctricamente.
La estadounidense AES, con ocho millones de usuarios en América Latina, hizo una experiencia piloto en Venezuela, donde instaló 350 módems en 51 edificios de zonas de alta densidad de Caracas, atendiendo a entre 3.000 y 3.500 hogares. Desde 2007, retirada del mercado venezolano, trasladó sus experimentaciones hacia algunos puntos de São Paulo, a través de sus subsidiarias AES Communication y Eletropaulo, logrando conexiones de 45 Mbs, con expectativas de alcanzar los 200 Mbs. Camino similar sigue su connacional Copel en el Estado de Paraná, que desde 2006 experimenta la tecnología a través de su subsidiaria Copel Telecomunicaciones, pese a brindar servicios sobre fibra óptica y otras tecnologías.
Mientras tanto, la Nueva Electricidad de Caracas mantiene la operación en estado de prueba técnica, según los voceros de la firma, aunque con buenos resultados, según ha trascendido “Se están consiguiendo conexiones de 80 Mbs”, asegura entusiasmado desde São Paulo Geraldo Guimaraes Jr., director ejecutivo para América Latina de BPL Global, firma proveedora de la tecnología que da fe de la expansión de la demanda en el cono norte sudamericano. A fines de marzo firmó una asociación con Broadband Power Line Communications Latin America (BPLCLA), dedicada a brindar servicios de triple play sobre la red eléctrica y con un interesante paquete de proyectos. BPL-CLA ya está trabajando con la colombiana Empresa de Energía de Cundinamarca en los alrededores de Bogotá para atender unos 250.000 usuarios, y ha firmado acuerdos con otras como Empresa de Energía de Boyacá S.A., ElectroCaqueta S.A.. ElectroHuila S.A., y Electricaribe y Electrocosta, en la expectativa de expandirse hacia Panamá y Ecuador en el corto plazo.
Para ese entonces Ecuador ya tendrá su experiencia en la materia. Por un lado, hacia marzo del año pasado la Empresa Eléctrica Azogues (Emelazogues) se unió en un joint venture con la canadiense Trimax para brindar servicios de triple play en el municipio homónimo. Por otro, la Empresa Eléctrica de Quito espera recibir la mayor licencia gubernamental para operar en el mercado de telecomunicaciones. En realidad el servicio será prestado por el consorcio TGB Telconet -Gilauco-Brightcell bajo un contrato de concesión. Utilizando redes de fibra óptica y BPL, espera alcanzar los 50.000 usuarios durante el primer año y al 70 % de los 700.000 usuarios de electricidad al cabo de un lustro, para después expandirse hacia zonas rurales.
La duda es ¿por qué tanta prueba piloto y tan pocas operaciones cuando algunas firmas como la misma Enersis habían anunciado la posibilidad del servicio casi cuatro años atrás? Por un lado, la tecnología misma estuvo bajo discusión hasta hace cuatro años. Las experiencias de Alemania y Japón demostraron que el servicio interfería con algunas señales de radio, algo que algunas entidades, como los radioaficionados de Estados Unidos, siguen reclamando porque no todas las iniciativas se amoldan a los protocolos de calidad probada. Y si no son los parámetros de comunicación, un incorrecto estado del tendido eléctrico puede ser un factor en contra. En Costa Rica los problemas de cableado en barrios antiguos provocaron inestabilidad en las trasmisiones, además de causar interferencia en otros sistemas de comunicaciones cuando el servicio municipal de la ciudad de Cartago quiso implementarlo. La solución fue mudar la experiencia a urbanizaciones más recientes, lo que dio mejores resultados.
Baches en el camino. Por otra parte, el mercado no es de tan sencillo acceso, lo que genera algunos reparos en los analistas. “Dudo que América Latina esté lista para aplicar la tecnología. Más por problemas comerciales que por problemas técnicos”, dice el analista australiano Paul Budde. “Las distribuidoras eléctricas no conocen el mercado, y hace falta que las apoyen los gobiernos concediendo las licencias”, argumenta, coincidiendo con no pocos colegas. Una vez más en Endesa pueden dar fe. En Chile ha tenido problemas de licencia y en España, luego de hacer cabecera de playa en Zaragoza para comercializar su servicio, tuvieron que retirarse un par de años después. ¿Por qué? “Tuvo un problema de timing de mercado. Cuando desembarcó Telefónica ya tenía 75% del mercado y no pudo desplazarla”, comenta un directivo del Foro PLC de Buenos Aires, que trabaja junto al grupo español para promover la tecnología en las pampas argentinas.
En ese marco, lo que pierde voltaje son las expectativas de hacer del PLC una tecnología disruptiva en el mercado de telecomunicaciones. Si bien algunas distribuidoras que han avanzado en el rubro crearon sus filiales plantándose ellas mismas como desafiantes, otras se asociaron con empresas de experiencia. Ya en 2001 la mexicana Comisión Federal de Electricidad (CFE) comenzó a hacer algunas pruebas de BPL en Mérida, Monterrey y el mismo DF. Y en 2006 contrató al Consorcio Techint- Isolux de México-Elina para el tendido de más de 2.600 km de cable con fibra óptica incorporada, planeando convertirse en un carrier mayorista de telefonía, video y transmisión de datos. Ese mismo año obtuvo su licencia para operar redes de telecomunicación, y empresas como Alestra, Marcatel y Megacable estarían interesadas en su propuesta. ¿Pero qué razón de mercado podría evitar que se la rente a Telmex?
1 comentario:
Gracias por tener mi foto en tu entrada.
Saludos!
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